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DESDE LA SELVA AMAZÓNICA

DESDE CUYABENO
Lago Agrio
Jueves 25 de mayo 2017

Tras cuatro días completamente desconectados, en el corazón de la selva primaria, aprovecho un tiempo en el aeropuerto para transmitir algunas vivencias…
Desconectados, significa que, cruzando el puente del río Cuyabeno, se acabó Internet, e incluso la electricidad, que en días sucesivos solo pudimos tener de 18 a 22 horas, gracias a una planta acumulativa eléctrica.
Cuándo llegamos, nuestro guía, Luis, mitad siona, mitad quechua, nos recibe con afecto y don de gentes, y con una risa, más bien forma de reír, que lo hará muy característico, parece un cacareo artificioso y divertido..
Luis es a parte de guía profesional, un hombre atento y versado en biología amazónica, y diría más..! Un apasionado de la selva!, así que en estos maravillosos días ha hecho lo posible por mostrarnos cada detalle de este increíble laberinto verde.
Cuándo uno llega al aeropuerto de Lago Agrio, entras de golpe en un mundo caluroso y húmedo, dónde huele un poco a fruta descompuesta y perfumes de madera mojada.. Lo que se ve nunca es bonito, porque en estos lugares la colonización nunca suele ofrecer lo mejor de cada mundo.. Aún y así, todo ha mejorado en los últimos años para que el turismo, que es la principal fuente de riqueza de estos lugares, se lleve una buena impresión.
Así que nuestro grupo de doce, somos conducidos, junto a otros varios hacia el Puente del Cuyabeno..
El trayecto de dos horas en bus, muestra zonas robadas a la selva, casas de madera, pastizales, ganado, bosques secundarios… Puestos de abarrotes, que son tienditas que pueden ofrecer al viajero, algunas pocas cosas, agua, galletas, bananas, refrescos, linternas…
El guía nos advierte, es la última oportunidad para comprar algo… De aquí en adelante… La selva ha de proveer..
Llegando al Puente, y mientras algunos operarios cargan maletas y pertenencias en una canoa, nos invitan a sentarnos a comer… Observo que tapan bien el equipaje con plásticos, y media hora después ya está lloviendo…
Esta prevista la comida vegetariana para unos, vegana para mí, y de carnes y pescado para otros… Es decir para todos los gustos, tendencias y conciencia.
Cada vez están más acostumbrados a turistas europeos que solicitan comida vegetariana, lo que hace veinte años ni se contemplaba.
La comida no es gran cosa, arroz, verduras, plátano frito, una legumbre.. Pero es más que aceptable.
Antes de adentrarnos en la selva, en un viaje de dos o tres horas en canoa a motor, Luis, nos reúne para darnos la bienvenida y explicarnos las características del tour.
Se extiende bastante, pero es que está lloviendo fuerte y espera que amaine un poco..
Escucho los típicos y tópicos consejos selváticos, nada nuevos para mí, pero nos ilustra un poco en las características de la región que vamos a visitar… La mayoría, si no todos los Lodges que operan por aquí son gestionados por los pueblos indígenas, con más o menos mestizaje, hay varias etnias, nuestro Lodge toma el nombre de una de ellas, los Sionas, de los que apenas subsisten unas trescientas personas, también están los secuoyas, quechuas y otros, la pureza cultural está prácticamente perdida y hoy se tiende a un mestizaje ineludible.
La modernidad y el siglo XXI son imparables y llenos de contradicciones y posibilidades… Así que por un lado se acusa a las petroleras, pero sin petróleo tampoco funcionaria nuestra canoa.. Tendríamos que ir remando…
Y los smartphone y otras delicias son bien conocidos y usados por todos.
Bueno.. Por fin afloja la lluvia y podemos montarnos en la canoa e iniciar la aventura…
En realidad la lluvia estará presente en todo el viaje, de forma intermitente, lo mismo que en cada día… Con sus más y sus menos… Agua… Vamos a tener… Pero nos proveen de ponchos de lluvia y botas para caminar por la selva, que en estos parajes es mucho más útil que los teléfonos o GPS…
Entre la lluvia y la bruma, Luis nos muestra un Putu, un chotacabras del tamaño de un búho que se queda quieto y camuflado como una rama rota… Nos explica que hay ornitologos que viene aquí y se pasan un mes buscando a esta ave tan rara, una joya viviente, y que muchos se van sin haberla visto…
Por mucho que intento no consigo hacerle una foto..
El tiempo oscuro, la lluvia, la humedad, el movimiento de la canoa, el poncho de agua, el chaleco salvavidas, son tan engorrosos que me frustran cualquier intento. Por otra parte, los aparatos eléctricos como la cámara que uso, son demasiado sensibles a la humedad y al agua.. Así que temo que en cualquier momento me puedo quedar sin equipo…
Tras la joya ornitologica, seguimos avanzando hacia el corazón de las tinieblas, como reflejo sabiamente Josep Conrad…
Un mundo tupido, impenetrable, enmarañado, un infierno verde para los exploradores de antaño..
Y encima gris, húmedo, lúgubre…
Cuándo aparece el primer rayo de sol se nos abre un mundo, y hasta el humor cambia…
Aquí y allá, Luis nos va explicando cada especie, parando en cada recodo…
La anhinga, ave serpiente, de cuello larguísimo, los extraños y prehistóricos Hoatzin, o pava hedionda… Cuya principal defensa es usar un olor horrible, o quizás simplemente no usa desodorante, el caso es que casi nadie quiere comérselo…
“Comer o ser comido “, repite siempre el guía, ley de la selva…
En realidad aunque con ayuda de Luis vamos descubriendo todo un mundo oculto, la verdad de la selva, es que de lo que más hay es de ” nada “, vegetales si, una inmensa diversidad de árboles por hectárea, plantas de todo tipo, hepifitas, parásitas, Palmeras, helechos, inmensas ceibas, dipterocarpaceas, infinidad de árboles adaptados a vivir siempre en el agua, siempre inundados, jardines flotantes laberínticos, orquídeas salvajes… Insectos, sonidos abrumadores… Pero animales, lo que se dice ver animales…. Bueno cada varios kilómetros, un pajarito, una bella mariposa Morfo (gigante y de azul metálico), pero en realidad poco… Poco se ve.. Mucho se oye…
Luis nos cuenta que su padre le enseño que para observar animales primero hay que saber escucharlos.
Llegando al Lodge… ! Un gran caimán de anteojos!
! Que recibimiento!
Vive con otros secuaces y familia por los alrededores del campamento, y hasta tiene nombre…! Pancho!
Es difícil resumir estos días selváticos, quedamos tan absortos con salidas nocturnas, a pie, o a canoa, caminatas por senderos de barro, de día y de noche, que al final quedamos inmersos en un sueño selvático…
Nos despertamos por la mañana, hacemos disciplina.. YUG-DO… Luego paséos de observación, Yoga al medio día… Más caminatas… Comida vegetariana, vegana, todo correcto…
Naturaleza pura, ancestral, nueva… Viva…
Una tarde nos topamos con una anaconda, la reina del mundo del agua y la tierra… La atrapamos para verla bien y estudiarla, en este caso un macho de dos metros y medio… Bellísima e imponente… Llegan a alcanzar hasta siete y ocho metros… Un verdadero reptil gigante…
Hay tres super depredadores en estos bosques, el aguila Harpia, o monera, el jaguar, y la anaconda.. Los tres están arriba en la cadena alimentaria…
Luis a visto tres veces jaguar en toda su vida… Están, pero es muy difícil verlos… Cubren territorios muy grandes, trepan a los árboles, nadan muy bien y se lo pueden comer casi todo…
Entre los felinos, están también los ocelotes o también llamados tigrillos, Luis nos muestra una foto que le hizo a uno hace dos años, frente al río… ! Hermoso! Per así mismo difícil de ver, como el jaguarundi, o gato nutria, o el margay, que es el más pequeño de todos, a penas del tamaño de un gato doméstica mediano.
Hoy nos sumergimos en un mundo mágico de árboles inundados, bromelias, hepifitas, lianas y vimos golondrinas blanquinegras, una Garza Tigre preciosa, el Martín Pescador… Y en la tarde disfrútamos del mejor atardecer del mundo, nos bañamos en la Laguna, junto a los Inias, los delfines rosados… Animales maravillosos y míticos, llenos de leyendas, con un hocico alargado y un cráneo abultado, extraños y majestuosos animales…
Una noche, disfrútamos de observar arañas de todo tipo, incluso la araña escorpión, de aspecto espeluznante, que en realidad no es ni araña, ni escorpio, sino un insecto camuflado.. Inofensivo, pero de aspecto terrible…
En la canoa, pasamos junto a las boas de la selva… Colgadas entre lianas y de aspecto amenazador…
Cuándo te internas en la profundidad de la selva y te quedas completamente quieto y en silencio… La quietud de repente cobra vida… Hileras de hormigas cortadoras de hojas, escarabajos escarlatas, lagartos que parecen hojas (anolis), ranas toro que graznan tan fuerte como patos…
Rugidos que no son de depredadores, sino del más grande de los simios del nuevo mundo, los monos aulladores…
Cuyabeno significa en lenguas vernáculas hojarasca, pues todo este mundo es puro abono, compos de hojas caídas, huele a madera en putrefacción, pero también a tonos suaves de flores variadas.. Existen incluso hojas que huelen exactamente a ajo.
En las noches, tras la cena y el paseo nocturno…
Ya dispuestos a dormir, en nuestras cabañas… Una sinfonía de insectos, ranas y miles de seres de la noche nos arruyan.. Al principio cuesta dormir en algo tan vivo como la selva… Cuando se apaga la luz de la última linterna, es como si las tenues paredes de madera se disolvieran y te quedaras flotando en la inmensa selva… Algo alucinante… Y sin tomar droga ninguna.
De repente Luis para la balsa y nos muestra a los maestros del camuflaje.. En un tronco seis murciélagos narigudos confían en pasar desapercibidos… Nunca había visto algo así a la luz del día… Sin cuevas, en un simple tronco, camuflados… Luis nos cuenta la biología y costumbres de cada ser de la selva…
Un hongo, el cordiceps que se apodera de la mente de las hormigas y las usa para sus fines…
Insectos, plantas, árboles, aves, mamíferos… Todos mantienen el equilibrio de la selva…
Aquí y allá veo árboles y hojas enfermas de parásitos, pero en su conjunto la selva es completamente sana y equilibrada…
Hoy vimos tucanes a lo lejos. Y tuvimos un espectáculo con tres de las diez especies de monos que habitan aquí…
Primero fue una familia de capuchinos, los monos más inteligentes de la selva, luego un grupo númeroso de monos ardilla, o saimiri, preciosos y sociables, en mi juventud crié a un ejemplar de esta especie, y fue maravilloso… Y más allá el extraño mono monje, o saki de cara blanca, que es el más vegetariano de todos, monogamo y de carácter discreto… Parece un ermitaño de los árboles con su manto gris y lanudo..
Otro día también vimos al choringo o mono barrigudo, parecido al mono araña…
Cada día, cada tarde, cada noche en la selva es un espectáculo, y practicar yoga aquí es como tener un amplificador a tu alrededor… Pura belleza…
Al menos una vez en la vida tendríamos que conocer la selva primaria… Es algo transformador.
En un árbol aparece uno de los animales más extraños de la jungla, una rata de corona dorada, es de las últimas especies descubiertas, y de cuya biología apenas se conoce nada… Lástima que no se dejó fotografíar, se metió en su nido de pájaro carpintero.
Otra noche, una ratita del bambú, sujeta y colgando de una rama se nos quedó mirando.. Parecía un verdadero duende de los bosques… Ella confiaba en la inmovilidad para noviembre ser descubierta, eso y las linternas que la deslumbraban, nos permitió tenerla a un palmo de nosotros y ni se movió..
Los gallinazos son de la familia del cóndor y son los basureros de la jungla, los hay en abundancia y aún que son inofensivos, su aspecto de enterrador es inquietantes y solemne, siempre visten de luto…
Sapos, ranitas, anolis, lagartos y otros animalillos se camuflaje entre la hojarasca y los árboles..
De continuo tienes la sensación de ser observado por miles de ojos…
En esta experiencia basta con decir que fuimos doce excelentes compañeros, no voy a comentar nombres, ni nada personal, porque pienso que en sí misma esta vivencia ha sido profundamente Transpersonal… Los protagonistas han sido los caimanes, las anacondas, los monos, los gavilanes, los elanios de cabeza gris, los tucanes… Y toda una intrincada comunidad de seres viviendo la diversidad en perfecta unidad…
Yug… UNO…
Do… DIVERSO
Universo viviente, dónde el aprendizaje se expresa en aprender a vivir en perfecta armonía…
Luis, el guía nos regaló hoy la siguiente historia :
“Un día se desató un terrible incendio en la selva, el fuego lo devoraba todo… Los animales huían en desbandada… Corriendo, volando, nadando, arrastrandose… Todos, menos el colibrí, que con su pico minúsculo tomaba gotas de agua y las lanzaba al fuego…
Un saino (jabalí salvaje) se lo quedó mirando asombrado y le dijo : “Que tontería, ¿acaso crees que gotita a gotita vas a conseguir algo?”
El colibrí, sin dejar de trabajar, lo miro y le dijo… “Yo hice mi parte”.
Así es nuestra vida…
Mejor encender una vela que maldecir la oscuridad.
Gracias a todos los que han hecho posible una experiencia tan maravillosa…
Gracias a todos los que han podido y se han permitido estar aquí..
Gracias a la comunidad Siona y otras por hacerse protectores y guardianes de la selva.
Gracias al equipo y Escuela de YUG-DO del Ecuador por regalo tan maravilloso..
Gracias a la vida por habernos dado tanto…
TAI
AIM

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